carteleando

fue una vez una de las cosas a las que pensé dedicar mi tiempo. crecer entre tipografías, tintas y borrones.

luego, como otras tantas (tantas) se fue descartando y fue dejando solo una última huella.

hace no muchas lunas saqué de nuevo esas cabezas afiladas, chupadoras, tan de antes. y me cautivó el trazo, como rasca en el papel, como resbala, como hace que todos los dedos se impregnen, y hasta los brazos.

y de ahí a cartelear…una casualidad, como todo en esta vida.

 

(Ilustraciones tipo collage realizadas sobre papel satinado con plumilla y tinta chinas de colores, lápices acuarelables y retoques de edición en photoshop)